sábado, 18 de mayo de 2019

Una sociedad sin calma


En occidente no hay calma mental. No es porque lo diga yo, es un hecho que constato por mi propia experiencia, un hecho comprobado y vuelto a comprobar por mi mismo una y otra vez.

No existe una atención normalizada en la sociedad, que vive en la dispersión, en la búsqueda de estímulos y distracciones continua.

El exceso de tecnología no ayuda nada, es más, es producto de esa mente. Un mundo recargado de "facilidad" donde no se requiere una atención plena. Las máquinas nos hacen mucho trabajo de precisión y nuestra mente se acomoda, se embota. Por eso a pesar de tantos sistemas de seguridad seguirá por desgracia habiendo accidentes, estamos dispersos, ansiosos con nuestra mente agitada por la vida recargada de deseos y estímulos.

Lo sé sobretodo por mi mismo. He hecho lo que todo el mundo, conozco la dispersión, la mente acelerada, la pereza, pero también un estado diferente fruto del esfuerzo y la concentración. Lo sé porque vivo aquí y puedo decirlo: es una sociedad sin calma ni atención por lo general.

Por eso no se aprecia ni el arte, ni la música, ni la belleza de forma profunda, no es una sociedad contemplativa ( o sea que se llena y funde con el objeto de observación). Siempre estamos nerviosos pensando en lo siguiente que vamos a hacer, sin pararnos un momento. 

Una sociedad no sabia pero llena de información

Si, sin sabiduría, una sociedad embrutecida en los placeres mas burdos de los sentidos pero que realmente no los llega disfrutar al cien por cien por la falta de atención. Las máquinas cada vez más presentes ademas nos meten en un submundo de irrealidad, para nada es progreso, es mentira, una mentira más de otras muchas mentiras. Cada vez hay menos contacto con el mundo físico, todo se va haciendo por medio de las máquinas que poco a poco nos van quitando la humanidad. 
Pero nada no hay manera, el apego a la dispersión y facilidad es tan grande, nos estamos haciendo tan débiles que ahora es impensable que en general se quiera volver a otra forma de vida más natural. Además el santificado "progreso" tendría que ser rechazado, siempre el progreso, una sociedad progresista, progreso y progreso...pues realmente yo veo más bien retroceso.

Si nos sentásemos unos 20 minutos en silencio, sin hacer nada y siguiendo nuestra respiración, manteniendo una postura erguida y ni cómoda ni tensa, veríamos lo agitada que puede llegar a estar nuestra mente. Estaríamos pensando en terminar ya y hacer lo siguiente...pero no se trata de hacer lo siguiente, se trata de hacer lo que uno está haciendo ahora.

Sin calma, no hay felicidad, es así de simple y ya está.







David.













No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrada destacada

Falsedad y Vulgaridad

Que época he nacido?. Llena de sectas derivadas del espiritismo. De comunicaciones con "maestros", no son más que engaños. Donde s...