Nuestra humanidad también será unas ruinas, y nuestras jactanciosas ciudades estarán rodeadas por valles floridos. No se verán así. No dejaremos tanta belleza, ya se encargará el espíritu de dejar vestigios o lo que quede de ellos adornados adecuadamente. Que grande Babilonia y que pequeña al mismo tiempo, así se nos verá. Ruinas y flores en el principio y en el final. Estudio en Rem compuesto por David.
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