De que sirven los buenos momentos, las risas y las bromas, si al final se extinguirán y pasaran como nubes por el cielo.

Para que sirve la fama si al final ella muere también.
Para que los viajes de placer, los cruceros y las comidas exquisitas. Placeres para un futuro cadáver muerto en la soledad de la tumba.
Para que dar entidad e importancia a los amos del mundo que es así como los llaman. Si no es que vayan a morir, más bien es que ya están muertos a causa de su egoísmo y codicia. Su vida vacía es ya un nicho del cadáver de su alma.
Para que sirven los placeres intensos, las fiestas llenas de selfies, la vanidad, los bailes y las risas. Si al final la parca se llevará todo y no dejará rastro alguno, y menos este rastro tan efímero como ruidoso, en está señalada época llena de fantasmas ansiosos de vanagloria y mentiras.
De que sirven esos llamados "amigos" que cuando no les interesa dejan de hablarte o les pides un pequeño favor y no hacen nada. Cuantos amigos que no lo son en esta forma de vida que es un espejismo dentro de la realidad del desierto que es.
Para que querer a un ser si solo se tiene en cuenta esta vida, y cuando muere debido a que lo que más había es apego se sustituye por otro ser para no pensar ni sentir el dolor amargo de su partida.
De que sirve amar sin sentir el sufrimiento del ser amado, pues no es amar, es apegarse, no es amistad, es relación interesada.
Para que los halagos y las promesas si no se cumplen. Para que la palabra dada caída en el olvido.
De que sirven rememorar continuamente los buenos momentos, proezas y placeres si al final ya no están y tu presente es otra cosa.
Para que la flor de primavera si con la sequedad del estío
desparece con su proeza por salir a la luz de sol y mirarle a él. Mostrando unos días la belleza en este mundo por nosotros desangelado y que tan poco ella dura, que mientras ella lo da todo otros teniendo no dan nada y solo acaparan y retienen. De que sirve ella si no se ve el amor que no muere. La obra el artista y su pincel que disfruta a pesar de nuestra caída en mostrarnos la belleza, dándonos alivios a pesar de nuestra ingratitud.
Para que el amor del agua, que refresca en el verano, sin distinguir a buenos y malos. Sin hacer ascos a los que solo buscan evadirse en la playa, perdiendo el tiempo en miradas de ansia por mirar los cuerpos que no son de su mujer y decir que eso es la felicidad, para que el vino y el placer que rápidamente se irán. Rodea el agua su brutalidad con su frescor y la vida de la sal. Generosamente sin pedir nada a cambio, lo da todo sin recibir gratitud.
De que le sirven a esos que creen que tienen derecho a todo y por eso se quedarán si nada.
En definitiva de que sirve vivir sin amar, pues sin amor no hay nada.

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