El Combate y el Miedo (mis reflexiones)
En el combate de la vida, el más duro de todos, el temor a la pérdida hace que venga el fracaso. Ese miedo a reconocer las equivocaciones, limitaciones y complejos. El simplemente verlas y dejarlas ir (tampoco este hecho es tan importante) es impedido por el ego, que ahí hace una función de bloqueo de cualquier posibilidad de cambio y crecimiento.
Evidentemente un buen manipulador sabrá explotar esto hasta el extremo. Engordando el orgullo de su víctima él sabe que ese mismo orgullo impedirá a su presa que reconozca que le pasa y que le hace, sobretodo en la fase inicial de seducción y amarre de su víctima.
He visto a muchos caer así. El querer aparentar, brillar, ser siempre el mejor, o más bien “parecerlo”…¿realmente es verdad?. No, esos normalmente huyen de su combate y por eso caen. Confunde la fuerza con él “postureo”, e incluso con aquellas personas fuertes que saben cuando se equivocan hacen delante de ellas parecerse imbatibles y “perfectos”. El orgullo es tan ruinoso que ha hecho perder muchas guerras, muchas batallas…el miedo a perder, o sea, miedo. En ese “postureo” caemos todos alguna vez, en incluso un hábil manipulador te lo señalará para hacer daño en la fase destructiva posterior, en ese juego de dar y quitar que tanto le gusta. Pero esto es solo ilusión y se sale fácilmente si se enfrenta al miedo. Es tan fácil y también tan difícil.
El valor es reconocer el miedo…y vencerlo. Que pocos veo que lo hagan, y ello da tristeza, no es bueno huir de ella en este caso. A un ser humano fuerte, lo que le gusta es que los demás también sean fuertes, porque no tiene miedo a perder, no compite, no posturea…es seguro de sí mismo. No necesita ver la caída de otros para estar bien, se basta a sí mismo. Es más, se alegra de ver a los demás bien.
La vanidad es muy importante para un buen manipulador, es su truco principal. Por eso le interesa mucho halagar para luego poder despreciar…¿nos atrevemos a verlo?. Muchos falsos amigos, manipuladores e interesados lo intentaron y me liaron con esto…al final me di cuenta, aunque reconozco que me parecía increíble tanto enrevesamiento. Perder la vida con esas tonterías, pues sí, existe esa posibilidad…y en ella ellos ya perdieron su batalla. Debilidad, arrogancia y cobardía van siempre de la mano.
Sentirse perfecto e importante ( llegando incluso al elitismo)…es después sentirse muy imperfecto e insignificante. En la montaña rusa del ego uno está en lo más alto y después en lo más bajo. Ni somos tan guapos, ni tampoco tan feos…primero el diablillo hará sentir guapo y especial…después despreciará y disfrutará con ello. Él fue su primera víctima, pero no lo acepta, por ego y miedo, y por ello nunca se levanta.
El guerrero de verdad, sabe que su victoria o pérdida depende de un instante…vive en la realidad, siente el miedo, y lo deja marchar. Al final este hecho da igual, es solo ego…es solo una ilusión.
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