viernes, 30 de noviembre de 2018

La Prisión del Alma





A veces cuando las puertas de la prisión están abiertas el preso no quiere salir. Otras veces sí, todo depende de su elección y el riesgo que quiera tomar. Dejar aquellas dependencias que lo atan con apegos, amenazas y engaños, pues toda cárcel tiene su carcelero que está encerrado en ella también. Dejarlo atrás para volver a ver la extensa pradera y volver a respirar fuera de esa falsa protección, fuera de esa ilusión, fuera de esa miseria que solo enseñaba el cielo a través de unos barrotes.



David, 17 de Mayo 2015


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrada destacada

Falsedad y Vulgaridad

Que época he nacido?. Llena de sectas derivadas del espiritismo. De comunicaciones con "maestros", no son más que engaños. Donde s...